El estadio modular que acogerá los partidos del Real Zaragoza durante las próximas dos temporadas ya es una realidad. El proyecto ha sido ejecutado por la UTE formada por Grupo MLN y Nussli Iberia, y comprende tanto la construcción del recinto deportivo como la completa urbanización y adecuación del entorno.

Con una capacidad para 20.000 espectadores, el estadio está compuesto por cuatro gradas rectas distribuidas sobre una superficie de 120×80 metros, con orientación norte-sur. El recinto contará con zonas de restauración, taquillas, tienda oficial y cabinas para comentaristas de radio y televisión.

Además, se ha edificado un módulo auxiliar anexo a la grada principal, que alberga vestuarios, enfermería, sala de control antidopaje, salas VIP y otras dependencias técnicas necesarias para el correcto desarrollo de la competición.

Grupo MLN: clave en la preparación del terreno y las infraestructuras

A lo largo de los últimos meses, Grupo MLN ha ejecutado diversas tareas fundamentales para que el estadio pueda operar en condiciones óptimas:

  • Demolición del pavimento existente en más de 40.000 m².
  • Movimiento de tierras y trabajos de nueva pavimentación en todo el recinto.
  • Cerramiento perimetral de la parcela.
  • Ejecución de redes de saneamiento, aguas pluviales, abastecimiento, baja tensión, telecomunicaciones y alumbrado público.
  • Construcción de accesos peatonales y rodados, incluyendo la instalación de tornos de entrada.

Una de las actuaciones más destacadas ha sido la instalación del terreno de juego de césped natural, que incluyó la preparación técnica mediante capas de gravas y arenas, y la colocación de sistemas de drenaje y riego de última generación, garantizando así las exigencias de la Liga de Fútbol Profesional.

Además, Grupo MLN ha sido responsable de la colocación de las cuatro torres de iluminación, imprescindibles para cumplir con los estándares de competición y retransmisión televisiva.

Un estadio moderno, eficiente y desmontable

El diseño modular del estadio ha sido desarrollado por Nussli Iberia, permitiendo un montaje eficiente y una futura reutilización parcial o total. Todos los materiales han sido seleccionados para soportar un uso intensivo, con estructuras resistentes para eventos multitudinarios.

Este proyecto no solo ha resuelto de forma funcional el reto temporal de la ausencia de La Romareda, sino que también ha representado un ejemplo de colaboración técnica, eficacia en los plazos y compromiso con la calidad.