El Ayuntamiento de Madrid, a través de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), ha celebrado el acto de colocación de la primera piedra de la promoción Carabanchel 35, un edificio de 40 viviendas —distribuidas en tipologías de 2, 3 y 4 dormitorios, incluidas 11 viviendas adaptadas para personas con movilidad reducida—, 60 plazas de garaje y una superficie construida total de 7.099,65 m². Las obras están siendo ejecutadas por Grupo MLN.
Al acto asistieron el delegado del Área de Política de Vivienda del Ayuntamiento de Madrid, Álvaro González; la consejera delegada de la EMVS, Ana de Miguel; el director de Rehabilitación y Obra Nueva de la EMVS, Agustín Arroyo; y representantes del estudio de arquitectura BUNCH ARQUITECTURA Y PROYECTOS S.L.P., autores del proyecto.
El edificio se ubica en el ámbito del PAU II-6 del ensanche de Carabanchel, en una parcela condicionada por una topografía accidentada y por una ordenación que exige adosamiento a sur y alturas de cornisa ajustadas al ancho de las calles perimetrales. Estas condiciones han dado lugar a un volumen de lienzos continuos en todos los niveles, con una imagen de fuerte carácter tectónico que dialoga en armonía con los edificios colindantes y refuerza la manzana abierta característica del entorno.
El proyecto se organiza en torno a un gran soportal de doble altura que conecta los espacios libres de la parcela con el parque público adyacente, favoreciendo la relación entre el entorno peatonal y el gran pulmón verde central. Las áreas ajardinadas, con arbolado de gran porte, actúan como filtro vegetal y permiten mantener el terreno natural sin ocupación bajo rasante, mientras que el interior de la manzana es plenamente accesible en un único nivel.
La composición de fachadas —con distinta disposición de huecos según orientación— responde a criterios de eficiencia energética y soluciones pasivas, con protecciones horizontales y verticales que garantizan la máxima luminosidad sin comprometer el confort térmico. Todas las viviendas contarán con ventilación cruzada gracias a su doble orientación, así como iluminación y ventilación natural directa en las cocinas.
En el diseño interior se ha priorizado la funcionalidad: cocinas independientes, zonas de día y de noche diferenciadas, y superficies de almacenaje superiores a las mínimas exigidas. Los núcleos húmedos se agrupan de forma compacta y continua en vertical, minimizando el trazado de instalaciones, mientras que salones, dormitorios y cocinas se orientan siempre a fachada exterior.
La estrategia de un bloque compacto, sin planta de ático y con cubierta continua, facilita además la organización y el mantenimiento de las instalaciones, reforzando la durabilidad y la solvencia técnica de la construcción, un aspecto especialmente relevante en viviendas destinadas al régimen de alquiler.
Grupo MLN continúa así reforzando su actividad como constructora en proyectos de vivienda pública en Madrid, aportando su experiencia técnica a un desarrollo que combina accesibilidad universal, sostenibilidad y calidad constructiva.


